Aerolíneas Argentinas denunció ante la Comisión de Defensa de la Competencia (CNDC) a las petroleras YPF, Shell y Esso por el precio que le cobran por el combustible para los aviones.
La denuncia habría sido presentada el jueves pasado por instrucción de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, y formaría parte de la ofensiva del gobierno nacional para que las petroleras bajen los precios de los combustibles para el transporte de pasajeros.
Según la presentación que hizo Aerolíneas Argentina, el precio que cobran las compañías está fijado "muy por encima del costo de producción", según consignó La Nación.
La denuncia fue radicada el 9 de febrero contra las tres empresas, pero YPF es la mayor proveedora del JP1, el combustible que utilizan los aviones, con el 80 por cieno del suministro. Pero hasta ahora ninguna de las petroleras fue notificada.
Mientras tanto, YPF aclaró que el JP1 en Argentina es el más barato de la región y que Aerolíneas paga menos que el resto de las compañías aéreas gracias a un acuerdo comercial con la empresa. Y según la petrolera, el precio de ese combustible habría bajado 5,6 por ciento desde mayo de 2010.
La denuncia de Aerolíneas Argentina se produce en medio de la disputa entre el Gobierno e YPF por el precio del gasoil que se cobra a las empresas de transporte, que obligó Antonio Brufau, presidente de Repsol, a viajar a Argentina para interiorizarse sobre la situación.
Mariano Recalde, presidente de Aerolíneas, había cuestionado el valor de ese combustible y había adelantado que buscaría que las compañías bajen sus precios.
El presidente de Aerolíneas había explicado que la empresa gasta 500 millones de dólares anuales en combustible, lo que representa entre el 30 y el 40 por ciento del costo total de la empresa.
La intención del Gobierno sería que la CNDC obligue a las tres empresas a bajar los precios y en los próximos días se daría a conocer el dictamen.
Para el Gobierno, el JP1 debería cobrarse a precios nacionales porque se produce casi en su totalidad en el país. Las empresas importan una pequeña parte del combustible específico para los aviones y según la denuncia, esa es la excusa que emplean para equiparar el valor local al internacional.
"El JP1 se produce casi todo acá, salvo una pequeñísima parte que importan, que creo que lo hacen para justificar que nos cobran precio internacional", aseguró Cristina Fernández de Kirchner cuando cuestionó en el discurso que dio el 25 de enero al retomar sus funciones luego de la operación de tiroides, lo que pagaba Aerolíneas Argentinas por el combustible.
En su denuncia, Aerolíneas Argentina aseguró que YPF, Shell y Esso operan en Aeroparque, Ezeiza y Córdoba, lo que implica el 70 por ciento del mercado. El resto del país lo cubre sólo YPF, y es justamente en el interior en donde se cobra más caro el combustible que en la zona metropolitana, según la presentación.
Por otro lado, la CNDC ya dictaminó a favor del Gobierno en otra denuncia contra las petroleras, en la que consideró que había sobreprecios en la venta al por mayor del gasoil para el transporte público y de carga.
Esa denuncia fue presentada por Julio De Vido, ministro de Planificación Federal, y Juan Pablo Schiavi, secretario de Transporte. La resolución obligó a las compañías YPF, Shell, Esso, Petrobras y Oil Combustibles, a vender el gasoil al mismo precio que en sus estaciones de servicio.
Con esta segunda denuncia, el Gobierno buscaría reducir el costo del combustible para Aerolíneas y al mismo tiempo reducir el gasto en subsidios a los servicios públicos y en los costos energéticos. En ese sentido, por una resolución de la Secretaría de Transporte, el combustible para aviones también tiene una parte subsidiada por el Estado nacional.