Para quienes desde el dogma enrojecen sus gestos de ira, la respuesta de la flema británica es todo un acontecimiento, "palo y a la bolsa" que les dejó la tasa en nada. Y es así nomás, con el Banco de Inglaterra decidiendo que es suficiente mantener el 0,5 de tasa para poder seguir asistiendo con plata las situaciones conflictivas dejadas por la crisis.
Arranca este miércoles de negocios más profundos en la medida en que también los signos laborales de Estados Unidos muestran algo de mejora en las mermas de pedidos de seguros de desempleos. Lo que se advierte es como que la ortodoxia económica del ajuste por el ajuste ya por lo menos se discute y en muchos casos, como el que citamos de hoy, directamente se soslaya.
En otros tiempos, un 3 por ciento de inflación hubiera espantado a los guardianes de la reina británica; hoy, algún comentario en el Dayly Mirror y poco más. No sea cosa que haya que salir vendiendo de apuro en un comienzo de temporada que tan mal no viene.
La actitud del banco inglés entonces puso el mercado en línea de largada, con futuros estadounidenses arriba como ha sido señalado y dejando para emergentes tratar de frutillar el postre. El Merval porteño, muy despierto en los últimos días justamente con bancos muy activos, y cuando se habla con mayor intensidad de reconocimiento de la salida del default.
La posibilidad de "shortearse" igual está latente y es una cuestión de opción. Cuidado.